Se acercan las elecciones y los buzones se llenan de mensajes. No, no nos referimos a los virtuales y al spam. Nos referimos a esos cada vez menos usados cajetines que hay en la entrada de nuestras casas a los que, antaño, llegaban las noticias. Y como ante cada proceso electoral, aparece el mailing publicitario de los partidos o, como se llamaba antes, propaganda electoral. Vamos a analizar qué nos cuentan sus sobres y su contenido sobre cada proyecto.

También existe la opción de renunciar a dicho envío, un derecho al que se puede acceder desde aquí. Pero claro, te pierdes las alegrías de recibir, al menos, una carta al año.


PP – FEIJOO

El sobre del candidato del PP a la reelección deja claro quién se presenta a las elecciones. Un candidato, no un partido.

Buscar el logotipo del PP en el sobre es todo un entretenimiento para las tardes mustias del verano, similar a repasar los libros de «Dónde está Wally» o aquellos que prometían imágenes 3D al tiempo que te generaban dioptrías. En concreto, tan solo se puede encontrar en el anverso, en el lugar tradicionalmente usado para indicar el remitente. Y muuuy pequeño, como si fuese el signo de © de Galicia, la palabra que lo acompaña.

Por otro lado, la elección de colores es inteligente. Se opta por un color similar al del partido que representa pero suficientemente alejado para tener personalidad propia. No es el color corporativo del PP.

La foto del candidato, bien grande, para recordar a su electorado quién es (por si no lo ha visto nunca en la televisión o en La Voz de Galicia).

Y el claim, todo un ejercicio de proximidad y campechanismo. Únicamente a la altura del que se utiliza en las vallas publicitarias. Ese «galicia, galicia, galicia» (sí, sin mayúscula al principio) que claramente hace referencia al fallecido Julio Anguita con su «programa, programa, programa». Pero, claro, más simplificado.


PSOE – CABALLERO

El sobre del PSOE, por contra, deja claro quién se presenta: el PSOE. Casi podría ser un sobre de la anterior campaña de Pedro Sánchez. Siguiendo la estela de esa campaña, el logotipo va acompañado del / y el corazón que, a su vez, eran sospechosamente similares a la campaña de Obama.

Y de eso va este sobre, de ser lo más similar posible. De recordarle al elector que aquí lo que se vota es a la gente que ahora está en el gobierno central. Hasta la propia foto del candidato trata de mimetizarse con las del lider nacional. Y tan humildemente se presenta que su nombre va en letras blancas, sobre fondo claro. Si es que debe ser un tipo humilde.

Porque seamos sinceros: nadie conoce a este Caballero (badabumchás). Puede que ni en su propio partido tengan muy claro a quién presentan, así que han decidido no darle demasiada importancia. Igual se si hubiese presentado el otro, la cosa sería distinta.

En lo que no se han puesto de acuerdo las cabezas pensantes del PSOE ha sido con el claim. Suponemos que varias baronías se disputarían el «va la mia». Finalmente han optado por un faldón de consenso. «Ponemos lo de los dos y tan contentos».


BNG – PONTÓN

El BNG ha intentado jugar a 2 bandas en este envío electoral. Y sin ser una mala idea, tampoco es que les haya salido muy bien. Lo explicamos:

El sobre del mailing electoral del BNG no es realmente un sobre. Sino que se engloba en ese tipo de envíos en los que la propia carta sirve de sobre. Un simple plegado con adhesivo. Más fino, más ligero. Consciente tal vez de que su electorado sea mucho más sensible a cuestiones de ecología y reducción de residuos. Como queriendo decir: conocemos el impacto del gasto innecesario de papel y queremos hacer lo mínimo.

Pero claro, uno se pregunta que si de verdad quieres hacer eso ¡no lo mandes, leches!

Pero una vez enviado, vamos a ver qué nos cuenta: En primer lugar, juegan la baza de la candidata. No solo por la enorme foto a medio cuerpo de Ana Pontón que es casi el único elemento destacado. Ella, con su sonrisa un pelín forzada y su chaqueta, para transmitir seriedad. Pero con la camiseta por debajo para decir al mismo tiempo «juancarlismo».

El detalle de calidá que puede pasar desapercibido para el ojo menos atento, y que refuerza el sentido de campaña personalista, está en quién remite la carta. ¿Te has fijado? ¿No? Venga, vuelve a ver el sobre y seguimos.

¿Ahora sí? En efecto, tras la dirección de envío, aparece el detalle. «Remite: Ana Pontón». Ni el BNG ni nadie, la candidata. Entraríamos a debate de cómo una persona individual podría tener acceso a los datos de envío de los electores y electoras. Pero vamos a dejarlo en que es un chascarrillo.

Sobre el cristo de tipografías del claim de campaña, poco que decir. Luego se revolverán si los acusan de querer romper. ¡Pero si hasta han roto el nombre de su tierra en «Galiz» + «A!».


GALICIA EN COMÚN PODEMOS ESQUERDA UNIDA ANOVA MAREAS – GÓMEZ-REINO

El sobre de la coalición de coaliciones es un ejercicio de sutilezas de la misma manera que lanzar una pelota de baloncesto a la cabeza de alguien es una caricia. Ante el lío que se han montado (que ni sus propios electores hasta hace poco sabían cómo ni por qué se iban a presentar) se ha optado por la opción más cabal: dejar claro que estos son los de Podemos.

En primer lugar, porque es el nombre de partido que queda más claro y más grande. «Esto es lo de Podemos. Y luego hay otros».

En la elección de colores, tampoco se han roto mucho la cabeza. No iban a poner todo de morado, así que se ha usado un descomprometido rosa que de paso habla de refilón de la parte femenina (que no feminista) de la coalición. Pero tanto el nombre del candidato, como el color predominante de la zona de logotipos, deja claro de nuevo, qué es esto: Lo de Podemos.

Y tiene lógica, claro. En primer lugar, como pasaba con el PSOE, porque nadie sabe quién es el señor de la foto. Y porque tienen claro que aquí lo que se vota es cómo de segundos van a ser. Y, para eso, afianzar que son los del segundo partido del gobierno es clave.


CIUDADANOS – ARRIMADAS

Ciudadanos lo tiene claro: Inés Arrimadas es su candidata. Así que es ella quién capitaliza toda la atención del sobre. Ella y su característico color naranja, fagocitado para siempre por la formación.

Van tan sobrados con el color, que ni les hace falta poner su logotipo completo. Porque todo el mundo sabe cuando ve ese sobre que es una factura de Orange. Incluso aunque no tengas nada contratado con ellos.

En Ciudadanos son los que mejor manejan la comunicación de buzoneo. Su estilo gráfico es característico y su candidata su mejor baza para recordar que siguen existiendo. Y que ahora también tienen fibra.

Al lado de Inés, sale otra mujer, que la mira con anhelo y reverencia. No hay constancia en todo el sobre acerca de quién es. Puede que sea una extra que pusieron sólo para la foto. Seguiremos investigando.


Y hasta aquí lo que los sobres electorales nos pueden ofrecer por fuera. ¿Os apetece que los abramos y sigamos analizándolos? Pues dale like y suscríbete al can…. aps, no. Bueno, pues comentad o compartid el artículo. Y así, nos animamos a sacar la segunda parte.

¿Hay trato?